sábado, 7 de mayo de 2011

Hay vida antes de la muerte.


Esta frase de Eduard Punset aparece en el prólogo de su último libro, “Excusas para no pensar”, realmente fascinante como todos y cada uno de los que ya ha escrito este sabio de nuestros días. Me he permitido el lujo de robarle la sentencia para intentar jugar desde mi humilde ignorancia con el sentido contrapuesto a la eterna pregunta de la humanidad si hay vida después de la muerte.

Sinceramente, vivimos más preocupados por lo que pueda existir o dejar de existir más allá de nuestros días en el reino de los vivos. Todo ser humano se ha cuestionado, al menos una vez en su vida, que puede ocurrir cuando a uno se le para el motor y causa baja definitiva en la nómina de los que aún se quedan en este valle de lágrimas. Nos inquieta más intentar adivinar que es lo que nos espera o no una vez agotada nuestra existencia terrenal, engendrar en nosotros mismos una versión del más allá que se ajuste a nuestro estilo de vida en el más acá. Hace años que he renunciado a esta ardua tarea, me parece un esfuerzo estéril, me parece un desgaste neuronal con escasa recompensa y con tal grado de incertidumbre que al final me ha llevado a la conclusión que incluso en el error de la hipótesis planteada estará el acierto, si como me temo no hay nada, nada tengo que perder y si finalmente algo más nos espera tal será la sorpresa que alguna alegría me he de llevar.

Hoy he leído en el Blog de mi amigo Leo, http://www.leofarache.com/ , una entrada especialmente interesante: “Dios y las personas”, y según él cuenta inspirado en las palabras del Padre Ángel, Presidente y fundador de la ONG Mensajeros de la Paz, lo realmente relevante es creer en las personas. No puedo estar más de acuerdo amigo Leo y suscribo todas y cada una de tus palabras. Otro buen amigo, Rodrigo, comparte con todos nosotros en su Blog, http://rodrigosimancas.blogspot.com, una reflexión sobre la vida, “….La vida es una mierda pero es lo único que nos queda donde nadar, y nunca trates de nadar contracorriente….”, “Si respiras deprisa te ahogas, si lo haces muy lento te ahogas, palpa el pulso de este jodido mundo y respira a su ritmo... cállate y escucha cómo late ésta jodida bola en la que ha tocado vivir....”. Como no hay dos sin tres, otro bloguero asiduo y mejor amigo, Juan Manuel, escribía en el mes de abril una erudita entrada http://letrasdenada.blogspot.com/2011/04/el-infinito-cotidiano.html, sobre los fractales, el mundo y el universo. Cada cual a su estilo esta hablando de la vida y a la vez de la muerte, cada cual con distintos puntos de vista, con distintos enfoques, con distintas creencias e ideas nos hablan y han hablado en más ocasiones de lo que aquí tenemos y en contraposición de lo que podemos esperar o no una vez terminada la vida.

Parece que a todos nos preocupa o al menos nos ocupa el mismo tema. Pero tanto mis amigos antes mencionados como el que aquí escribe apostamos por la tesis de la vida antes de la muerte. De lo que cada día nos depara, de lo importante de las relaciones con el resto de las personas, de lo imprescindible de conocernos a nosotros mismos, convivir con nuestra realidad y aceptarla con el único fin de alcanzar el mayor grado de felicidad humana permitida. Si existe alguna vida más, esas están en este mundo, si después hubiera alguna más sería un regalo, quizás nada desdeñable pero a mi entender poco probable. Si de alguna vida debemos preocuparnos es de la que a cada cual nos ha tocado, es la que cada cual elige a diario con las decisiones que toma o deja de tomar, es la vida que recrea cada segundo de nuestra existencia. No pensemos en lo que la muerte nos depare, seamos conscientes del regalo que disfrutamos, experimentemos todas las sensaciones que los sentidos nos ofrecen, disfrutemos del placer de sentir, pensar, comunicar. Seamos generosos con todos, empezando por uno mismo, ofrezcamos siempre lo mejor de cada uno, vivamos el presente sin renunciar del pasado y proyectando un futuro no más lejano del minuto siguiente. Realmente no importa lo que podamos encontrar una vez terminado todo, lo que sólo debe preocuparnos es como vivimos cada momento de nuestra vida, lo realmente importante es que hoy estamos aquí, y aquí deberemos estar por mucho más tiempo, no hay prisa por adivinar el acertijo, la solución si existe puede esperar una larga vida.
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