viernes, 31 de diciembre de 2010

2010. Cerrado por defunción.


En apenas unas pocas horas se termina el año, se nos muere agonizando, ha entrado en coma y ya nada se puede hacer para salvarlo. Desde su nacimiento, hace ya 365 días, los médicos avisaron de su mala salud. En su parte facultativo inicial nos confirmaron que su alumbramiento había sido muy complicado y que a lo largo de su vida las complicaciones serían muchas y variadas. Se han ido confirmando los peores pronósticos y aunque ha llegado hasta el previsto final, en todas y cada una de sus etapas ha sufrido de males y complicaciones que le han arrastrado sin esperanza alguna hasta el fatal desenlace.

Ni los últimos avances, ni las nuevas tecnologías, ni las medidas más extremas, ni los desvelos de todos por recuperar su maltrecho estado, han conseguido aliviar su sufrimiento en cada uno de sus días. La fatiga acumulada, el agotamiento por la lucha diaria, la incapacidad de recuperarse golpe tras golpe, han hecho que el devenir de este crónico enfermo termine en el colapso más absoluto y con la incompatibilidad con la vida.

Como un anciano desahuciado termina sus días sin muchas alegrías, con mucha más pena que gloria, y pasará a la historia como un año nefasto, uno de los peores que han existido en la historia de la humanidad.

En estos momentos finales sólo deseamos que su agonía no traiga más sufrimiento, que la dignidad no le abandone en su trance final, y que dé paso a uno nuevo que alumbre la esperanza y la ilusión de todos nosotros.

Descanse en paz.
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