jueves, 1 de enero de 2015

2015. Silencio se rueda.





Como un episodio nuevo de la serie de nuestras vidas, hoy hemos empezado a grabar la temporada que corresponde  a este nuevo año.
Ya son muchos los capítulos acumulados, muchas las temporadas compartidas, pero como cada una de ellas cada vez que inicio una nueva siento el mismo vértigo ante la falta de conocimiento de cómo será el desenlace de estos 365 días que desde hoy tenemos por delante.
En el reparto hay personajes ya fijos, con sus papeles muy marcados. Compañeros eternos en cada rodaje. Son los más sólidos, de los que menos sorpresas esperas y fieles a su estilo y capacidad de interpretación se amoldarán sin duda al devenir de los acontecimientos. Son pilares robustos en los que te apoyas en cada escena de la vida, por muy complicadas que puedan llegar a ser.
Habrán nuevos secundarios que irán entrando y saliendo de la serie, por distintos motivos, en distintos momentos, por distintas razones. Algunos de ellos, los mínimos se quedarán para formar ya parte de los compañeros fijos, otros simplemente durarán el tiempo necesario para ir moldeando el guion de este año.
Siguen los principales, los realmente importantes, los que dan sentido a esta obra. Con ellos evolucionaremos mil y una situación diferente, tomarán un mayor protagonismo y nos dejaremos llevar por sus experiencias, vivencias, ilusiones e incluso frustraciones, desalientos, miedos y quebrantos. Son los que marcaran realmente el éxito de la serie, los que acabarán siendo los protagonistas futuros de sus propias películas y a los que les pediré una oportunidad de acompañarlos con pequeños cameos, con papeles muy fáciles de realizar y sabiendo siempre que podrán contar conmigo en todo momento.
Los escenarios a priori se mantienen intactos, pero igual decido incluir alguna variación importante en los que reflejamos una parte importante de mi vida, siempre más por el tiempo que le dedico que por ostentar la primacía en la escala de valores.  Podría suceder que en un plazo  no excesivo de tiempo el plató donde se desarrollan las escenas de mi vida profesional cambiase de forma definitiva. No adelantemos estos acontecimientos y dejemos que el fluir de las secuencias defina el guion.
En cuanto a mi personaje lo intentaré enriquecer con mayores matices. Como siempre habrá mucho de improvisación en el día a día, aunque esté ya muy definida la personalidad y los valores del mismo. Intentaré combinar la experiencia del veterano con la ilusión del neófito que en cada sesión busca los nuevos alicientes a su alcance para completar la obra. Es una obra con libreto finito, aún por escribir en alguno de sus capítulos, aún por diseñar en algunas de sus escenas. Es aún un reto de enormes dimensiones intentar mantener la tensión diaria que se traduzca en una brillante interpretación. Sé que he perdido frescura en estas últimas temporadas, pero también sé que la madurez y la veteranía es un grado, e intento explotar ambas para completar y dibujar un personaje digno, activo, actual e interesante al gran público, seguro que han de llegar los tiempos donde sólo interese a minorías más afines.
Poco más que añadir hoy, dejemos que fluya el tiempo. Dejemos que la acción empiece a desarrollarse, dejemos que el guion se vaya escribiendo sólo y marcando las escenas de otro nuevo episodio de nuestras vidas.
La nueva temporada ya se ha iniciado, ser todos bienvenidos. Acomodaros y disfrutar del espectáculo, sentiros libres en participar y enriquecer esta obra, me pertenece tanto a mí como a todos vosotros.
Silencio, se rueda.


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