viernes, 13 de abril de 2018

El Barrio - He Vuelto (audio)





Como El Barrio, he vuelto. 
No han sido tres años, como él, de estar alejado de esta Cambra. En mi caso un poco más de dos años han sido suficientes para recomponer un alma herida, recuperar una ilusión perdida por escribir que se fue agotando en frustraciones recurrentes al no encontrar las palabras que antaño fluían sin esfuerzo para enlazar escritos, entender que finalmente me he sentido peor por no poder escribir que sudar la gota gorda cada día para intentar terminar cada entrada que iniciaba, últimamente casi a la desesperada y con la certeza que el resultado sería tan catastrófico que terminaría en la papelera de mi ordenador sin ver nunca la luz que ilumina este espacio.
Hoy de nuevo estoy aquí, faltando a mi palabra en la despedida del tres de enero de hace dos años. Vuelvo a este mi espacio para seguir compartiendo con quien quiera leer los escritos que me descubren como persona, sin llegar a desnudarme del todo por prudencia, o porque lo que pudiera quedar al descubierto no fuese nada edificante, ejemplerizante ni ilustrativo de las buenas costumbres y valores, que me ayudan a entender lo que cada día más esfuerzo me cuesta, la vida, y que siempre me han servido para enfrentarme de forma pública a mis contradicciones más profundas.
Estoy atenazado, sufro un miedo atávico por errar en el nuevo intento de conseguir mantener este nuevo compromiso, siento mucha inseguridad y no tengo la soltura de antes a la hora de vomitar palabra tras palabra hasta llegar al fin.
Quizás me lanzo a un vacío sin red,  sin pensarlo mucho, porque estoy convencido que si le hubiese dado una vuelta más la decisión final hubiese sido otra muy distinta y no estaría hoy aquí escribiendo de nuevo. Sé que me costará recuperar mi nivel de escritura, nunca brillante muy a mi pesar, suficiente para sentarme y plasmar casi del tirón aquello que en cada momento ronde por mi cabeza. Seré paciente y un poco más benévolo en mis exigencias y espero que poco a poco todo sea como al principio.
Me queda hoy pedir perdón por faltar a mi palabra, mi despedida si fue un hasta luego, aquel adiós escondía un ojalá, las cenizas de aquel fuego revivieron, y el ciego se convirtió en tuerto y miró atrás. 
Como dice el título de una canción de Lagarto Amarillo: Perdón y Amen. y añado yo: y que Dios nos coja a todos confesados por lo que pueda pasar.
Se me olvidaba, gracias a todos los que habéis seguido visitando mi Cambra, vuestra Cambra que os pertenece más a vosotros que a mi mismo.
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