viernes, 2 de mayo de 2014

OLGA RAMOS. Si te casas en madrid, en directo





Doña Olga, Fortunata, y el Cipri, en el día de Madrid.

Puede que sí, puede que no.

Y porque en Madrid no hay forasteros

Puede que no, puede que sí.



viernes, 18 de abril de 2014

Luto en Macondo.



Desde ayer Macondo está de luto. La familia Buendía vivirá para siempre en soledad, ni cien años que pasen les devolverá la paternidad perdida en una noche de mágica luna llena. José Arcadio Buendía y Ursula Iguarán lloran en silencio, junto a sus descendientes en seis generaciones más, la muerte de un narrador universal, la muerte del gran fabulador de la magia, la muerte del mayor exponente literario del realismo mágico.
Hasta Macondo seguro se acercarán todos y cada uno de sus personajes para velar juntos el cadáver de Gabriel García Márquez.
En esas calles que olían en cada página de su gran novela, se agolparán junto a los Buendía aquel Coronel quién no tenía quien le escribiese, los hermanos Vicario autores del asesinato de Santiago Nasar en esa crónica de una muerte anunciada. También han de llegar Miguel Litín desde su clandestinidad en Chile, y porque no aquellas putas tristes que habitaban en su memoria. Acudirán también el General fuera de su laberinto y el Patriarca en su otoño, y también, por supuesto que no han de faltar Florentino Ariza y Fermina Daza que vivieron siempre juntos amándose en los tiempos del cólera.
Ha muerto un contador de historias sin fin, un escritor que hacía de la literatura un enorme juego, que utilizaba el lenguaje de la imaginación, de la poesía, de la música, de los sentidos y sentimientos como nadie.
Macondo hoy no es Macondo, ni tampoco Aracataca, Macondo hoy ha perdido los colores de sus calles, la magia de su gente, ha perdido un pedazo de su eterna locura imaginada.
Macondo hoy está de luto, el universo literario se siente desconsolado, todos hemos perdido un trocito de una historia que durará muchos más años de cien en el recuerdo siempre vivo de futuras generaciones. Gabriel García Márquez nunca estará sólo, vivirá siempre acompañado en la memoria de una humanidad que obtuvo sin pedirlo el regalo de una realidad casi siempre mágica.


sábado, 1 de marzo de 2014

Alberto Cortez: Castillos en el aire.




Quiso volar igual que las gaviotas.... Y los demás dijeron pobre idiota.



Cuando un Amigo se va. -Alberto Cortés




Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Cuando un amigo se va
una estrella se ha perdido
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.
Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
y se empieza a revelar
el duende manso del vino.
Cuando un amigo se va
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.
Cuando un amigo se va
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.


Hoy hace ya ocho años, perdí más que un amigo.
.
Hoy hace ya ocho años, existe en mí un vacío imposible de llenar.

Hoy hace ya ocho años, que una estrella se apagó perdiendo así una luz que iluminaba mi camino.

Hoy hace ya ocho años, el viento venció su árbol de la vida.

Aún hoy después de estos ocho años, el tizón de su ausencia sigue encendido, ni millones de lágrimas derramadas ahogarán su recuerdo.

Hoy hace ya ocho años, perdí a mi hermano querido.


domingo, 26 de enero de 2014

Sinceramente tuyo (Joan Manuel Serrat)





Cuéntale a tu corazón que existe siempre una razón,
escondida en cada gesto,
del derecho y del revés, uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad
lo que no tiene es remedio.
 
 

domingo, 19 de enero de 2014

51



 Justo hace un año publicaba la entrada correspondiente a mi quincuagésimo aniversario, hoy le sumo un año más y por devoción más que por obligación vuelvo aquí a seguir compartiendo con todos vosotros el inexorable paso del tiempo.
Aquella entrada la titulé: “Tarde no es y prisa no tengo”, y he de decir que mantengo todas y cada una de sus palabras, especialmente las últimas: “Tarde no es para seguir viviendo, prisa no tengo para terminar muriendo”.
Después de estos doce meses reconozco que una vez asimilada por mi parte esa rara sensación de ir venciendo decenios y que junto a cada lote de diez años uno va entendiendo que se hace mayor, que ya quedan menos cosas que hacer en el descuento, que los horizontes no son tan lejanos, que la vida se ha ido gastando sin tener mucha conciencia de ello, que al final la palabra achaque forma parte importante de mi vocabulario, que los desafíos y retos pendientes pierden envergadura, la cosa no es tan alarmante y mala.
No estoy muy seguro que se gane en sabiduría, uno puede ser igual de idiota que a los veinte o treinta años, el que es sabio despunta rápido y los demás por mucho más vivir no suelen arreglar la estupidez que ha de acompañarles siempre. Quizás si puedo afirmar que todo se hace con un poco más de sosiego, que se desarrolla una capacidad nueva para ir abandonando en el camino la precipitación y la prisa. Todo es un poco más pausado y más pensado, la reflexión aparece en la vida como por arte de magia.
No me quejo, ni mucho menos, mi vida me sigue apeteciendo vivirla como hace muchos años, me acepto en mis limitaciones, nuevas algunas, con un espíritu deportivo inusual en mí, incluso me enfrento a sustos de salud con un estoicismo digno de ser alabado. En este partido de la vida todavía no estoy jugando los minutos basura que dirían los deportistas, no salgo en el equipo titular, pero juego los minutos de calidad, menos que en décadas anteriores pero suficientes para mantener alto mi ego.
Quizás todavía tengo que seguir aprendiendo a valorar aún más lo que tengo y consigo, seguro que he de aprender a disfrutar más de lo que hago, del tiempo que dispongo para mi fuera de las obligaciones cotidianas, quizás deba ser aún más selectivo con quien, como y de qué manera quiero gastar mis horas libres cada día. Es un aprendizaje que exponencialmente se adquiere y más se valora.
He iniciado incluso algún cambio en mi aspecto. Este año me he dejado barba, hice una prueba durante el verano y definitivamente he iniciado este 2014 con una barba canosa que a decir de muchas y alguno, me hacen más interesante. Es un descubrimiento muy varonil, he pasado de ser transparente para el sexo contrario a ser un señor interesante, todo un logro. Siempre acepté que yo no era guapo, lo decía mi madre a la cual quería con locura y respetaba mucho más. Su afirmación no dejaba duda posible, yo no era guapo pero si resultón, y así afronte mi vida y así incluso tuve mi público por una buena temporada. Finalmente en los últimos años, más de los que me hubiesen gustado, me volví poco a poco transparente para las mujeres, incluso acepté la etiqueta de ser un encanto o muy buena gente, menos da una piedra. A algo me debía aferrar. He descubierto en estos pocos días del año nuevo que he recuperado visibilidad y aunque ésta pasa por ser un señor, es decir mayor, el adjetivo interesante ha revalorizado mi ego varonil. Simplemente esto, no pretendo romper corazones a doquier, pero al menos me ayuda a afrontar esta década con un sentimiento de ir envejeciendo con cierta calidad estética.
Esto es lo que éste año comparto, no ha sido un cumpleaños emblemático como ocurre cuando uno cambia el primer dígito en su aniversario, pero quizás a mí me ha servido junto con los doce meses anteriores para comprender y entender un poco mejor a mi propio ser. Soy un cincuentón con todas sus letras y espero llegar al menos a ser un sesentón para poder empezar a contar batallitas con la gran escusa de la edad.
Seguir mi camino hasta el final incierto de la vida sin saber cuándo ha de llegar, sin prisa pero sin pausa, y aceptándome tal cual me vaya descubriendo.


miércoles, 1 de enero de 2014

Recién nacido.




Antes de iniciar ésta entrada he releído todas las anteriores correspondientes al primer día del calendario de los diferentes años que llevamos compartiendo este espacio.
Realmente me sorprende como cada primero de año intento llegar aquí y realizar un análisis, e incluso una predicción, de lo que podemos esperar de cada nuevo año. Hoy no podía faltar a esta cita, pero adelanto que en esta ocasión doy palos de ciego y estoy completamente perdido sobre lo que nos espera por delante durante los siguientes doce meses.
He repetido mi rutina ya compartida. He madrugado después de dormir escasas tres horas, más por culpa de los cafés que me tomo para intentar aguantar un poco más en la primera noche del año, que por haber vivido una juerga loca que me mantuviese despierto hasta el amanecer. En el desvelo de la madrugada he empezado una nueva novela, justo ayer terminé la última de Richard Ford “Canadá”, muy recomendable. Iniciar el año con libro nuevo siempre es estimulante y prometedor en ésta área. Esta mañana, después del aseo obligado bajo una ducha reconfortante y estimulante, salí a pasear con mi perro rodeado un año más de una espesa niebla y una sorda soledad. Un poco más tarde mi primera incursión en el pueblo para la compra de ese pan recién hecho que te invita a seguir deglutiendo a pesar de que estómago e hígado empiezan a pedir una tregua más que razonable. De vuelta a casa me siento en la obligación de abrir mi ordenador y como antes comentaba intentar dejar por escrito aquello que espero, y lo que no, de este año aún incipiente en sus primeras horas.
Del año fenecido ya dije en su día que no me gustaba, que nada le pedía y que nada esperaba de él. Simplemente esperar a su defunción y estar entre todos los que ayer le despedimos. Así ha sido, me ha quitado más de lo que me ha dado, ha sido duro en todos sus días y pocas alegrías me ofreció. De este nuevo no sé muy bien que predecir. Por un lado las ganas locas ya compartidas de que nos dé un respiro, que nos permita volver en parte a lo que éramos y teníamos en un pasado no tan lejano. Que nos ofrezca cual ofrenda momentos mucho mejores, que podamos recuperar las ilusiones perdidas en la travesía de una crisis que se ha cebado con nosotros y tanto daño nos ha hecho. Me gustaría incluso que nos dejara ser un poco más felices, incluso un poco más libres en las decisiones de todas aquellas cuitas que tienen que ver mucho más con nosotros como personas, que con nosotros como engranajes de una economía mal trecha. No creo en ningún tipo de milagros y soy consciente de que en este año no vamos a recuperar todo lo ya perdido, pero quizás podríamos conseguir que las pequeñas cosas, las quimeras no muy ambiciosas, los deseos aplazados, los anhelos pendientes desde ya hace tiempo, los pudiésemos ir cumpliendo en el transcurso de sus días.
Sé que como país estamos inmersos en un proceso que huele a podredumbre lo mires por donde lo mires, que hemos perdido la integridad como sociedad y que no existe forma y manera de recuperar la confianza ni en las instituciones, ni en un mal gobierno, mucho menos en los partidos y sindicatos. No quiero hablar de una política que apesta, no quiero perder ni un segundo en comentar aquí, hoy, lo mal que me siento como ciudadano de un país a la deriva ética y moral. No me interesa hacerme eco de todo lo que nos rodea en este sentido, lo desprecio y no lo respeto.
Me interesa el individuo sobre el colectivo, me importa lo que cada uno de nosotros podemos conseguir este año, por poco que sea, por pequeño que sea ese logro. Necesito creer que individualmente vamos a avanzar un paso, no de gigante, me valen los diminutos de un Pulgarcito del cuento de mi niñez. Le pido a este recién nacido que nos ofrezca su pan, el que siempre traen debajo del brazo, ese pan que aún calentito acaba de salir de la tahona.
No pretendo tener grandes fantasías, ni sueños grandilocuentes, ya no tengo edad para ello. Sólo busco que cada uno de nosotros estemos un poco mejor dentro de otros doce meses, un poco más alegres, con un poquito menos de miserias a nuestro alrededor, con menos heridas en el alma, con más calor en nuestro corazón. Nadie nos va a regalar nada, y una vez más nuestros esfuerzo y compromiso para lograrlo será determinante. Cada cual ha de marcar su meta y luchar por ella, esto es por descontado. Pero si al final obtenemos nuestra pequeña recompensa, este recién nacido cuando sea un anciano nos habrá regalado un montoncito nuevo de felicidad. Hasta aquí puedo leer, corro el riesgo, y grande, de confundirme de la a a la zeta, pero en el fondo y como romántico trasnochado que sabéis que soy, no puedo pedir hoy otra cosa distinta de la que aquí comparto.
No olvidéis que la nueva filosofía que desde ayer comparto, YOLO, nos debe acompañar cada día en este nuevo recorrido. You only lives once, que no es moco de pavo.



martes, 31 de diciembre de 2013

It's time to live

 
 
Disculpad que hoy haya titulado la entrada en inglés. Se me ocurrió la misma la otra tarde después de hablar con mis hijos, cuando me explicaban el acrónimo de YOLO (you only lives once). Me pareció fascinante que siendo unos adolescentes en sus cabezas ya barajen este tipo de conceptos. Aun teniendo toda la vida por delante querían hacerme ver lo importante que es disfrutar de la misma cada minuto de su tiempo. No es incompatible con sus responsabilidades. Durante la charla no querían imponer una filosofía pegada sólo al disfrute, huyendo del trabajo, del esfuerzo o de los compromisos. A su modo, con sus palabras, intentaban compartir conmigo lo importante que les resulta disfrutar de sus vidas, saber que en cada instante deben sonsacar lo mejor que ésta les ofrece. Sinceramente me quede pasmado, como el famoso Rey de Torrente Ballester. Sin haber cumplido ninguno de los dos quince años y lo claro que ya lo tienen, apuntan maneras, es bueno que las generaciones que nos siguen sean capaces de sentir y pensar que sólo se vive una vez.
 
Aquella conversación me ha llevado a la entrada de hoy. Creo que cuando la última página de este año está a punto de terminarse es bueno que pensemos que ha llegado el tiempo de vivir. Llevamos más años de los que queremos encorsetados, amedrentados, preocupados por los aspectos económicos de una crisis que nos mordió como perro de presa y aun hoy nos  mantiene sujetos por dientes y mandíbulas sin darnos un respiro, bloqueando nuestras voluntades y paralizados por el miedo a que en la pelea por soltarnos nos rasgue por completo la vida.
Este año tampoco ha sido nada bueno, a pesar de que en los últimos meses parece que hay ciertos datos que nos ofrecen una mínima esperanza, hemos vivido doce meses de pesares, hemos sufrido como en los anteriores todo tipo de calamidades económicas, volvimos a los cuarteles de invierno con la intención de dejar pasar la tormenta y esperar a ver si escampaba. Ha sido un largo año, hemos vuelto a pelear cada día por seguir en la picota, o por salir del abismo, hemos batallado hasta la extenuación por no perder, el empate nos parecía un buen resultado. Y con este panorama nos hemos olvidado de vivir. Llevamos mucho tiempo siendo muertos vivientes, tristes espectros de lo que fuimos, cadáveres andantes, fantasmas de un pasado no muy lejano. Ha llegado el momento de recuperar la alegría, de sonreír cada día, de disfrutar de la única vida que tenemos.
 
Al nuevo año que empieza en poco más o menos doce horas sólo le pido que sea permisivo con nosotros, que nos dé un poco de aliento, que nos ofrezca un poco de tregua, que nos deje ser nosotros mismos, y que nos regale unas cuantas alegrías. Quiero apuntarme al movimiento del YOLO; quiero sentir que estoy vivo, quiero hacer cosas que me ayuden a volver a disfrutar con las cosas más insignificantes, quiero que cada día del próximo año, cuando esté a punto de dormir llegada la noche, pueda pensar que en el transcurso del mismo hice algo que mereció la pena, por mi o por alguno de los demás.
Cuando uno se va haciendo mayor como yo, cuando se ha vivido ya más años de los que quedan por disfrutar, al resto del camino se le pide poco. No se buscan grandes emociones, se buscan sendas sin grandes altibajos, más planas y cómodas de transitar. No por ello renuncio a disfrutar de lo que resta del paseo, hay mil y un incentivos, hay mil y una ilusiones, hay mil y una emociones que están esperando alegrarnos la vida.
 
Al año nuevo que está a punto de entrar sólo le pido que nos dé la oportunidad de convencernos que aún hay tiempo de vivir, que tu sólo vives una vez y que nos permita ser y estar: ser felices y estar vivos otros doce meses más.
It’s time to live, recuerda You only lives once.
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sábado, 21 de diciembre de 2013

Somos la llave


 
 No lo dejes para mañana.
 No tardas más de esos cinco minutos que pierdes al día en no hacer nada.
 Merece la pena.
 Con un pequeño esfuerzo se obtiene un resultado infinito,
de esos que no se compran con dinero.
Haz como yo, haz como muchos y verás como te sientes mucho mejor.
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viernes, 6 de diciembre de 2013

Adios Madiba.


 
Ayer el mundo se quedó un poco más huérfano. Ayer murió la sonrisa de África.
Nelsón Mandela, Madiba, murió a los 95 años de edad.
 
Estamos un poco más solos, somos un poco menos tolerantes, buenos y menos humanos.
 
Madiba nos regalo durante muchos años tolerancia a raudales, misericordia y amor en cantidades ingentes; respeto, valentía y la alegría de estar vivo, de ser libre.
 
Madiba nos enseño como nadie el valor de la libertad, el amor fraternal, lo inútil del resentimiento, el odio y el castigo.
 
Nelson Mandela, la sonrisa de África, ha sido y será siempre un referente social, político y humano, ha sido y será siempre un mito en la lucha por la libertad.
 
Os dejo aquí algunas de sus más celebres frases, algunos de sus pensamientos, algunas de sus verdades:

 
"Obtendrá usted más en este mundo a través de actos de misericordia que a través de actos de castigo"
 
"Mientras caminaba de puerta en puerta hacia la salida que me llevaría a la libertad, sabía que si no dejaba mi amargura y odio detrás, seguiría en la cárcel"
 
"Aprendí que la valentía no era la ausencia de miedo, si no el triunfo sobre él. el hombre valiente no es quien no siente miedo, sino el que conquista ese miedo"
 
"El resentimiento es como beberse un veneno y esperar a que mate a tus enemigos"
 
"La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo"
 
"Ser libre no es simplemente deshacerse de las cadenas, sino vivir de manera que se respete y realce la libertad de los demás".
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martes, 3 de diciembre de 2013

Neil Diamond - Hello Again



Hello, my friend hello.
Just called to say hello....
 
Aristóteles dijo:
"La Amistad es un alma
que habita en dos cuerpos,
un corazón que habita en
dos almas".

jueves, 7 de noviembre de 2013